Poema #6
La mirada clavada en la punta del lápiz; todo se enmudece.
Noches de narices frías y atolondradas. Noches de soles tibios
Aún no hay gallos sobre los alambrados, ni aleteos aislados en el sonido.
Otra vez el ritmo de la imagen estática. Del sueño.
La confianza vuelve con saltos de baranda y abandona este borde que me tiene cautivo, rompe los lazos con ese pasado tan parecido al presente.
Las alas de un colibrí aletean contra el techo, sin saber que tan solo a unos pocos centímetros se encuentra la libertad de la tormenta. Inocencia. Miedo.
Ser flaco, saludable, bien intencionado, noble. Todo mientras aleteamos entre las vigas de un techo invisible.
Escritos pequeños, tímidos, en los márgenes, ese debería ser mi nombre.
Notas al margen.
Las nubes nos marcan el principio del cielo, aunque los pétalos de las flores sean los que nos acobijen en la eternidad.
