Poema #51
Un nuevo sol brillando sobre la ciudad.
El sombrero me hace sombra justo debajo del ojo, de ese ojo con el que anoche me encontré en el espejo.
Un ojo araña, delator.
Sus intenciones son las de la nieve, llenarlo todo de colores para que el sol sea parte de un pasado que ya nadie recuerde.
Mis pies ya no son lo que eran hace tan sólo unos minutos, y temo que desaparezcan pronto entre los pastizales.
Necesito la lentitud.
¿Podré encontrar en esta tierra lejana algún párrafo escrito con la intención del silencio?
El ruido me atormenta, y también la potencialidad de una nevada bajo mis pies ya casi inexistentes.
El frío subsiste entre las frazadas, y en esta mañana, la oscuridad de una noche eterna.
