Tomo medicación hace más de 20 años, tanto para el asma, como psiquiátrica.
Últimamente hay mucho revuelo alrededor de la salud mental, lo que por un lado me parece muy bien, pero por otro, me parece que al contrario de naturalizar el tema, lo solemniza.
Nadie quiere tener que esconder que toma medicación, o no poder contar que sufre de depresión o ataques de pánico, pero a la vez, no creo que sirva que detrás de eso haya un “ay, pobre”.
A mí por lo menos, la medicación me ha ayudado a vivir una vida muy plena y feliz, y no hay un solo “ay, pobre” que se me deba.
Sí creo que debemos generar el marco para que todos podamos abrirnos sobre cualquier tema que nos toque padecer, y que esto no genere problemas; pero llegar al punto en que la persona que sufre algún tipo de enfermedad mental -meto las adicciones acá también- deba ser tratado de forma especial, más que alguien con asma, diabetes, o con cualquier otra enfermedad crónica, creo que termina haciendo más mal que bien.
Saquémosle solemnidad a la salud, todos nos vamos a morir de algo, y mucho más pronto de lo que pensamos, tomemos lo que sea necesario para que los años que vivimos sean agradables, y a otra cosa mariposa.

