Diario
28/03/26
Bueno, me vuelvo…
Lo decidí hace dos días, después de varios pensándolo, y como dice ese dicho tan cierto: las cosas pasan lento lento lento, y de repente…
Creo que es lo mejor, estoy incómodo con el oído, estuve tomando antibióticos los últimos días, y así y todo escuchando peor; con mocos, y creo que, aunque no me siento mal así como enfermo, no me imagino enfrentando los próximos meses tan pendiente de un tema que no debería empañar ni condicionar tanto este viaje largo, caro, que debería ser puro disfrute.
Al principio lo viví como una derrota, otra vez el cuerpo interponiéndose delante de lo que quiero hacer desde la mente; pero ahora veo que quizás fue ambicioso y un poco obstinado de mi parte haberme venido con el oído así, intentando torcer la realidad y amoldarla a mi deseo. Quizás lo correcto -odio ese término- era tal vez adaptarme, solucionar lo del oído de forma adulta, y luego encarar el viaje de una manera realista.
Quizás esa forma de encararlo sea mantenerlo igual a cómo lo pensé, y pasarlo al año que viene, o quizás sea partiéndolo en pedazos e ir haciendo un tramo año a año, no sé. Lo que sí sé, es que ahora tengo un tímpano perforado del que me debo ocupar, y luego ver.
Así que estoy en el aeropuerto de Seúl, que by the way, no saben lo que es este aeropuerto…, una mezcla de shopping en Dubai -que no conozco- con estación espacial en el 2070 -que tampoco conozco-; por embarcarme a Tokio, luego Londres, luego noche en Londres y vuelo finalmente a Buenos Aires -con escala en Río, porque ¿por qué no?-.
Les cuento igual un poco de Seúl, estuve los últimos 3 días acá, un poco ido la verdad, pero recorrí bastante. Es una ciudad muuuy extendida, o sea todo queda lejos, lo que me ahorro volviéndome del viaje ahora, me debe haber costado en Ubers esta ciudad, todo a 45 minutos ponele. Pero súper lindo.
Un intermedio entre Tokio y Osaka. No tiene el peso histórico de Tokio, pero tampoco es livianita como Osaka. Tiene sus templos, y sobre todo -lo que más me gustó- esos barrios de callecitas con bares, cafecitos, tiendas como de autor; muy lindo. Muy similar a Tokio en ese sentido.
Así que bueno, eso es todo por ahora en mi gran epopeya asiática 2026, porrrr ahora… escribiré mañana desde London a ver qué onda, me quiero comprar algo al menos, y comer unos fish and chips y una birra sin alcohol en algún pub, o unas ostras. A todo esto, sí, sin alcohol…, sigo feliz sin alcohol desde el 1ero de enero, y no pienso cambiarlo, por ahora, sin presión. Blah. ¡Perdón, de golpe estoy re denso con el por ahora y el ir viendo!


