Diario
01/04/26
Y llegó abril.
Ya en BsAs, aterricé ayer a la mañana. De Río hasta acá tuve un dolor de oído tremendo, que si me hubiera pasado estando en Asia, me hubiera muerto del miedo.
Pero bueno, acá llegué al calor, un placer, me encanta. Los vuelos regulares, British deja mucho que desear, American a la ida fue infinitamente mejor, e Iberia, que suelo usar más seguido, es de otro mundo en comparación.
Dormí todo el día, y tipo 1:30am me clavé un rivo y tiré hasta las 430/5, cosa de ya empalmar con el horario de acá.
Hoy tengo otorrino y ya empezaré a hacer casting de cirujano. Igual me desperté con un mal humor tremendo, un odio dirigido a situaciones siempre similares -y muchas veces con la misma gente-. Pero sé que se me exagera la sensación, y que debo relativizar, pero en este momento no me sale.
Mañana me voy a Punta por Semana Santa. Muchas ganas de distraerme y ver a mis amigos de ahí.
Voy a escribirle a mi astróloga, pues para ella este viaje iba a ser increíble, y quiero ver que me dice ahora que se frustró. A ver si ve lo ve como un traspié y no como una fracaso.
Poco para contar hoy, recién llegado, de mal humor, encontrándome con el mismo que se fue hace unos meses lleno de ilusión, y que ahora está tomando mate en el mismo lugar, sin mucho plan, viendo de operarse…

