Diario
12/02/26
Ayer no pude escribir. Estuve con cosas todo el día y luego cansadísimo y con algo de fiebre.
Ya van varios días que me despierto a las 430, 5am, sin mucha explicación más que la cortisona, y/o el estrés por el oído, los viajes, etc., lo que me arruina bastante el día, porque tipo 6, 7pm ya no puedo más, y debo luchar titánicamente para tirar lo más posible y no dormirme a esa hora.
Día lindo de todas formas, tuve una mañana productiva en casa, participé por zoom de la reunión de suscriptores de Salvador Di Stefano, quien estaba muy contrariado por el inflación de enero (2,9%) y por lo lavada que saldría la reforma laboral.
Luego tuve reunión de estado actual y proyecciones 26/27 con Papá en Alcorta, almorcé con él y Mamá, y me vine a casa a hacer la valija para irme a Río. Ya estaba cansado.
Me fui a hacer unos masajes y la masajista era -sin darse cuenta- lo más mala onda que vi en mi vida. Me molestó pero luego entendí que no tenía ningún registro de la negatividad de sus frases. Onda: “justo este verano no podes meterte en la pileta por el oído, con el calor que hace”, “¿ya te operaron?, porque a mi tía la tuvieron que operar”, o “te duele el lado izquierdo de la espalda pero tenés mucho peor el izquierdo”. Cero mala intención igual.
Luego llegué a casa molido, y ya con sensación de estar por caer.. Me pedí un 1/4 de helado y al rato tenía 37,1. Chau. Me pedí más helado y caramelos, pues no sólo me lo pedía el cuerpo, sino que la ansiedad de destrozarme el cuerpo con azúcar me ganaba.
37,5 y decidí que cancelaría todo. Río, el viaje largo, todo. Me sentía traicionado por el cuerpo, traicionado por una debilidad física que nunca me había dado la posibilidad de ponerlo a disposición de lo lúdico de mis anhelos.
Me entregué, con muchísima tristeza y resignación a la realidad de que no podría hacer el viaje largo, al menos no este año, y que debería avisarle a mis amigos que ya estaban en Río, que no iría.
Más caramelos, más helado, más daño. Me fui a dormir. Lo único bueno es que descubrí una serie que me gustó. Policial, obvio, en HBO, Professor T.
Decidía arrancar el antibiótico. Amoxidal 1g cada 12hs x 7 días.
Sé que es jugado, porque no creo que lo pueda tomar varias veces seguidas, pero confío en que mi cuerpo me está diciendo que aún tengo algo de infección en el oído, lo siento raro, y confío cada vez más en mis propias sensaciones e intuiciones a nivel salud, que en lo que me dicen los médicos.
Hoy amanecí de nuevo a las 5, medité y dormí un poco más. Anoche transpiré como si estuviera en el desierto, posiblemente por el ibu, pero me siento perfecto. Así que me voy a ir a Río. Y haré el viaje. Jaj! Todo se me está haciendo un blanco/negro, todo/nada constante..
Llevaré a mi cuerpo de la manito, como se merece, sin mucho apuro ni forzando nada. Respetando sus tiempos y sus formas.
Además, a la vuelta, con ya casi una semana de antibiótico, llegaré a mis estudios de la semana que viene con el oído mejor que hoy.
Keep you posted.

