Diario
12/05/26
Divinos días acá en BsAs. Sol y fresco.
Ayer fui a ver a mi otorrina, porque me sentía medio congestionado y quería cerciorarme de que el tímpano se veía bien. Se ve bien.
Después tuve terapia, y me dejó con energía como para salir un poco de casa -aprovechando este sol- y hacer un par de diligencias.
Dejé un traje en la sastrería, debo agrandarlo un poco, fui a una tienda de sombreros -estoy obsesionado con la idea de usar sombrero a lo Sinatra- y luego compré la correspondencia de Rimbaud en Eterna Cadencia.
Pasé por la farmacia, pues por qué no?, y me volví a casa.
Estoy medio en crisis con la meditación, o sea, en la forma. No sé qué escuela seguir. Tiendo a la meditación trascendental pero me gustaría saber más de la meditación zen y del mindfulness. Debería ir a algún curso.
Me dormí temprano y hoy amanecí temprano, como siempre.
Voy a ir a la oficina -de ahora en más: Arenales- a empezar a armarme mi espacio, y a corregir poemas…
Me llegó el libro de Carver, debería arrancar con los cuentos, ayer.
Me da tristeza que ya casi no manden más señaladores con los libros.
Arranco el taller de Llach la semana que viene.
Nervios.

