Diario
07/05/26
Anoche finalmente llovió. Fuerte. Pero no bajó aún la temperatura y la humedad está tremenda.
Hoy último día de reposo estricto, mañana primer control. Nervioso es poco.
Estoy muy del té, ya que m prohibieron el café y el mate por esta semana. Me gusta. Voy cambiando de variedad y es un mundo. Cuando estaba en Japón, le agarré la mano al té verde, y me encanta. Acá intercalo con Earl Grey y Lapsang Souchong. Rico y ceremonioso, aunque un gusto caro para todo el día igual...
Me tengo que comprar sahumerios. Estoy meditando un montón y con el té, siento que casi que lo único que me falta es prender un sahumerio y ponerme una bata naranja.
Ayer hice vida muy tranqui, leí, escribí, tuve mucha charlita por teléfono.
¿Está volviendo la charlita por teléfono? Basta de audios eternos o textos cortos y fríos.
A la noche vino Joaqui a comer a casa así medio de sopetón. Pedimos pastas, que no comía hace mil, muy agradable.
Hablamos un poco del tema del crucero este con Hantavirus.. Pobre gente mi dios la que está a bordo.. ¡Y sus familias! Qué miedo me da el tema, horrible.
Estoy escribiendo más narrativa. Anoche soñé con Carlita, una ex dealer que tenía de joven, y la anoté para escribir sobre ella; divertido.
Dormí poco y mal, pero estoy bien.
Me enganché con un libro de un autor noruego de apellido Knausgård, lo acabo de pegar de google, pues no lo sé ni pronunciar. Son varios tomos de su autobiografía, que medio provocativamente se llama “Mi Lucha”. Recomiendo.
Estoy contento porque me estaba quedando ya sin cosas para leer que me entusiasmen mucho, y este libro lo está haciendo.
Me quedan dos capítulos de Shogún, y mañana me vence la suscripción de Disney… ¿llegaré a verlos? Estas pequeñeses me distraen del tema oído. Lo que agradezco carece de nombre.
Estoy muy con armarme mis espacios, pensando mucho en eso. Y con muchas muchas ganas de irme a PDE.
Semana que viene si dios quiere

