Diario
10/05/26
Divino día de otoño en BsAs.
Me desperté muy temprano, pero también me había dormido muy temprano, así que todo bien.
Medité, leí, escribí; toda la rutinita acompañada de té verde. Extraño el mate.
Después me dormí una siesta de mediodía, y a eso de las 3 almorcé una milanesa de pollo con papas y boniato.
Me sentí muy solicitado hoy, Martincito y Cyn me escribieron para ir a los bosques de Palermo a la mañana, pero hacía frío y me quiero cuidar exageradamente por el oído; y luego Ari me escribió para almorzar en Kansas, pero no vi el mensaje hasta la post siesta.
Terminé los libritos de poesía de Llach y de Michaux, por lo que mañana arranco con Byron y S. Ocampo, como golpe poético matutino. Y voy a ver si termino algún libro más hoy así empiezo a hacer lugar para meter algún libro de cuentos, que es lo que debería estar leyendo para encontrarle un poco la punta del ovillo al género.
Mañana pienso ir a Arenales, a medir y a organizar mi espacio, y empezar a corregir los poemas que harán mi próximo libro. También voy a buscar a alguien de IA para armar el agente de Claude.
¡Se vienen unos lindos días para generar cosas!
¡Buena semana para todos!

