Diario
20/07/26
Está bastante oscuro todavía, pero pinta otro día fresco y gris acá en Buenos Aires siendo casi las 8.
Argentina ayer perdió la final contra España, pero el equipo, la actitud de los jugadores, del cuerpo técnico, es un ejemplo para seguir, no sólo para nosotros los argentinos, sino para el mundo. Un orgullo.
Yo sigo acá con mis temas: oído, depre, falta de rumbo, incertidumbre, aislamiento; una verga.
Me fui a dormir tipo 8/9 y me desperté a eso de las 4.
Ayer vi el primer capítulo de Dutton Ranch y me gustó, a falta de otra serie… Me gusta la vida de campo, de pueblo de campo, especialmente en USA o UK. Terminé Under Salt Marsh, con la misma actriz, que tampoco me fascinó, pero un policial es siempre mejor que la nada.
Estoy avanzando con los miles de libros que tengo abiertos, aunque debo confesar que cuando veo que llego al menos a la mitad, o al 40% si es en Kindle, me da cierta idea de satisfacción, y ya empiezo a pensar en el/los siguinte/s. Espero no tentarme en comprar ninguno más hasta no empezar a cerrar los que ya estoy leyendo.
Ayer escribí un cuento para el taller de Llach con una consigna que mandó. No sé que onda, pero me está divirtiendo más escribir cuentos. Lo hago directo en la compu, porque al ser un proceso más racional que la poesía, no necesito tanta asociación libre. De última escribo ideas a mano y luego lo armo en la compu.
Hoy tengo psiq, y pretendo cambiar toda mi medicación, necesito algo que me genere un subidón tipo lo que me generaba el alcohol, por lo menos por un tiempo. Me chupa un huevo que sea mucho, que sea pan para hoy, etc.., me CHUPA UN HUEVO. No puedo seguir viviendo así.
Y también le voy a pedir de sumar un suplemento de testosterona, que creo que además viene como péptido, así me despierto un poco de tanta castidad sacerdotal. Si no me lo quiere dar, lo buscaré por mi lado.
Quiero cambiar también mi otro médico: neumonólogo y clínico. El que tengo -es ambas cosas- cumplió su ciclo. Lo tengo hace más de 20 años, y en su momento era un joven ambicioso, y hoy está como aburguesado y no me mucha bola.
La última vez que lo vi me hizo esperar 20 minutos porque estaba viendo un video de un economista liberal. O sea, me lo dijo y todo. Y del tema oído, no participó en casi nada, cuando lógicamente el oído y todo lo que es paranasal, está muy relacionado con lo alérgico. Así que chau.
También pretendo moverme un poco más. Ir a la oficina, ver qué onda el tema agente de IA, comprarme algún libro para leer sólo allá, escribir más a diario, o casi, y caminar, correr, jugar al tenis, todo lo que me saque de mi casa.
Pienso, pienso, pienso; ¡basta de planes!, les contaré cuando finalmente lo haga.
Lo social se irá despertando también, espero, y con eso pretendo volver a cierta idea de normalidad, que no es lo mismo que felicidad, sino más bien un pequeño entusiasmo que haga de mis días, pasito a pasito, algo más tolerables.
No quiero que todo esto parezca un vómito de mierda, pero es lo que estoy viviendo, y no la voy a caretear en este diario que no lee nadie. Uno nunca sabe para quien trabaja, así que mejor decir la verdad.
Es difícil la vida, pero es lo único que hay, y está pensada para ser usada y gastada, no para cuidarla como si fuese para siempre. Es un ratito nomás, mejor hacer todo lo que esté a nuestro alcance para pasarla bien.
Mañana tengo médica del oído -la Dra. Coppola, que estaba, creo, medio enferma, y me alegra que ya esté de nuevo trabajando-, es un amor. Necesito que me baje la cortisona de forma muuuuuy paulatina, y me asegure que no me van a poner tubitos para drenar. Prefiero sino seguir con cortisona, y morir de un paro todo hinchado de líquidos.
Seguro me de algún antibiótico, y con eso tiraré hasta septiembre, cuando lo vea al Dr. Arauz, que seguro que me meta esa pelota que se infla y ensancha la puta trompa de Eustaquio, que por alguna razón me funciona como el orto y no drena bien.
Así que bueno, pareciera ser un día de cambios, o al menos un principio de…, y con eso por ahora me basta para sacarme este odio que tengo encima como una remera sucia.

