Diario
18/02/26
Finalmente, autorizado para hacer mi viaje.. ¡estoy feliz!
Y con algo de nervios y miedito.. había una parte de mí que quería que se suspendiera, sino no se explica tanto tímpano, tanta palito en la rueda.
Hoy escribí sobre eso, es como si una parte de mi mente inconsciente, está aún lidiando con los cambios que mi mente consciente le impone de forma muy brusca en estos últimos meses, y su reacción es la de frenar, obstaculizar; a su manera: cuidar, proteger.
Interesante, dos partes de una misma persona parecen estar tirando para distintos lados, pero en realidad no, sino que decodifican las señales de forma distinta, lo viven de forma distinta, e intentan proteger.. Una de esas partes sobrereacciona, como lo hace también mi sistema inmune con la alergia, por ejemplo, o con el asma.
Es cuestión de tiempo, de bajar un poco la velocidad, de dar espacio, de entender.
Y este viaje sirve para eso, voy a buscar ese equilibrio, voy a tranquilizar lentamente a esa parte que hoy tanto teme, y la voy a incorporar a este cambio en el que vengo trabajando hace tanto, y que tanto tanto quiero y busqué.
Estoy escribiendo muchísimo, estoy meditando, y estoy leyendo bastante, aunque debería leer más. Quiero ser escritor, quiero poder decirlo y poder vivirlo, sin temor a quedar pedante. Por supuesto que quiero seguir con otras cosas también, pero creo que mi vocación (?), sea lo que sea, está en alguna forma de comunicación, y la escritura está siendo hasta el momento, la que más me interpela.
Solitud elegida, silencios, libertad en los tiempos, escenarios que cambian, personas nuevas, culturas distintas, movimientos; como un haiku, cosas que digan, que muestren, que generen tensión, pero sin dramatizar, sin adornar de más, sin tanta carga ni tanta explicación.
Que la vida hable por sí sola. Que mi vida hable, y lo haga por sí sola.

