Asma, o un silbido pequeñito cada tanto, cuando exhalo mucho. Un poco de miedi, pues mi mente es el enemigo… justo esta semana tengo turno para probar un neumonólogo nuevo, así que: ¡Cha chan cha chaaaaaaaan!
Todo a medias en estos días, laburo a medias, escritura a medias, vida social a medias, dieta a medias…, y cosas “no”: no gimnasio, no entrenamiento aeróbico, no romances, no impulsos carnales, no concreción de nada de nada.
Estuve leyendo mucha poesía. Verlaine, Watanabe, Blatt, Pizarnik, Orozco, muy variadito. Y es increíble como influencian luego los poemas que escribo, (escribo un poema de una carilla todas las mañanas).
En cambio la narrativa que leo, desafortunadamente no me impacta casi en lo que escribo. Estuve leyendo Cheever, S. Ocampo, Murakami, Yanagihara, y un par más que no conozco, recomendados por Claude.
Estuve pensando en salirme de este formato "diario”, y hacer un especie de newsletter semanal por acá, con algo de vida personal, pero más info de lo que estoy leyendo, de lo que estoy viendo en series, cine, teatro, alguna reflexión; algo así. Creo que va más que un diario. O puedo hacer las dos por separado, no sé. Pero me divierte salirme de mí -frase también aplicable a otras áreas de mi vida-.
Estuvo muy fresco por la cuenca del Plata, y se me secaron las manos. Me pasa desde la pandemia de la gripe porcina, no recuerdo bien el año, cuando me ponía tanto alcohol en las manos que me las quemé; y ahora cada vez que está frío y seco, se me hacen mierda los nudillos, y también la parte de abajo de los dedos. Duele mucho, la verdad.
Esta semana tengo mucha cosas, seteo de las compus nuevas, terminar de instalarme en mi oficina, otorrino, cirujano del tímpano, neumonólogo, y también endocrinólogo o deportólogo -no sé bien qué es- para ver de empezar a tomar testosterona, y así volver a ser alguien con más impulso vital en la sangre…
También vamos a ir a ver, con mi hermano, una Toyota vieja para comprar a medias, y me re entusiasma. Si sale bien, se las comparto en la próxima, soy muy cabulero con estas cosas, y no la quiero quemar.
La corrección de poemas con Arturo viene súper bien, y en el taller de narrativa, arranca una profe nueva por un mes y medio, ya que Santiago se va de viaje. Tengo cuento para esta semana, pero ella subió posibles consignas, y hay una que me divierte bastante.
Anteayer fuimos varios a almorzar a lo de Jules en un un barrio que se llama Puertos. La pasamos divino, pero es increíble esto de los barrios cerrados y/o countries, la cantidad de data que te piden para entrar. Es peor que migraciones.
Unos días antes fui a comer a lo de Manu S., muy ameno también. Cocinó un guiso de lentejas requeeeesemo. ¡Cómo me gustaría saber/poder cocinar!
Arranca la época social, equivalente a “the season” en Bridgerton o en Downton Abbey. Con la llegada de septiembre, empieza el fin de año, y se prende de nuevo el motorcito social, y romántico quizás también, ¿por qué no?
La otra semana me voy a esquiar a Bariloche con amigos del cole, así que espero poder entrenar esta semana al menos un poco, pues mis piernas son como las de Popotito…
Dejo la canción, por si alguien no sabe de qué hablo:

