Diario
15/02/26
Bueno, anoche me volví de Rio.., antes de tiempo, tres días antes, ya en el aeropuerto, un VIP malísimo, pésima señal de tel y conectarme al wifi me fue literalmente imposible.
Tuve comprar un pasaje nuevo porque no me dejaban cambiar mi vuelta en Emirates, ya que no tenían a nadie de ventas en el aeropuerto.
Antenoche fuimos al sambódromo y ¡estuvo increíble! Las carrozas son una locura, estábamos en lo que llaman “camarote” -el nuestro se llamaba “Verde Rosa”, un especie de gran vip de dos pisos, abajo estás a la altura de la calle, por donde pasan las carrozas ahí nomás, y arriba hay comida y bebida libre, un lujo la verdad. Vale la pena al menos una vez en la vida. Tuvimos que ir a un shopping antes en Leblon y hacer el check in, y de ahí nos llevaron en bondi. Para volver lo mismo, pero el bondi nos llevó hasta un shopping en Barra, por lo que el Uber de vuelta fue un toque.
Las comparsas (?), creo que cada set se llama así, vienen en tandas separadas por unos ratitos de silencio, barrido y limpieza. Y luego hay un orden muy marcado, suena la misma canción durante todo el tiempo que dura -unos 45 minutos apróx-, y pasan entre tres y cuatro carrozas. La primera es como una perfo, más pequeña pero relatando una historia; luego hay una que es como la principal, luego los músicos cantando esa canción en loop en vivo, y luego una o dos carrozas más muy muy arriba. Entre cada una, un ejército de bailarines, muchos de edad madura, algo que me sorprendió en igual medida a lo que me gustó.
Estábamos enfrente al jurado, por lo que cada carroza, bailarines, etc., desplegaba sus mejores plumas justo en frente nuestro. Así una muy buena en esa suerte.
Me sentía bien, me divertí un montón, tuve energía, y me volví con Maru y Cyn tip 3, 4 am.
Todo ayer hoy. Me desperté bien, un poquito con frío, pero bien, fuimos a la playa, y ahí ya estaba incómodo, cansado, fastidioso, escuchaba raro; todo cuesta arriba..
Me fui al hotel a tirarme un rato, pero aún no nos habían hecho el cuarto, por lo que no podía dormir de corrido, ya que en cualquier momento me podían tocar la puerta. Y ahí caí en la cuenta de pensar: ¿y si me vuelvo? La hora era más o menos la correcta para vestirme, saludar e irme confiando en la buena voluntad de la gente de Emirates para cambiarme el pasaje, que como ya conté, no pasó. Esta mañana igual, logré hablar con Hopper, y una vez más, muy expeditivamente, lograron cancelarme el pasaje y devolverme parte la plata, menos una penalidad.
Todos fueron divinos cuando anuncié que me iba, la verdad es que no creo que se lo hayan esperado, pues nadie va por por un día y medio a Río.. pero realmente me sentía mal, estaba incómodo con el oído, con sensación de malestar general, quizás algo de fiebre, aunque por suerte sin mocos ni tos ni nada respiratorio.
Anoche teníamos fiestas varias, algunos iban a una que se llamaba Salvajem, yo tenía entradas -creo- que para Black Coffee-, que será la segunda vez en este verano que no los veo; y luego mañana o pasado se estaba cocinando un plan para alquilar un barco, algo que no me era muy oído perforado friendly..
Escribí un haiku en la cola de migraciones y me divirtió. No me fue fácil contar las sílabas, pero creo que voy a seguir haciéndolo. El de ayer fue este:
Despiertan flores
Casi iguales entre sí
Fueron la noche
Voy a intentar dormir mucho estos días, y ver cómo me pega el estar en casa. Si de golpe mejoro, es que estaba asustado, amplificando mis sensaciones, y si me cuesta un poco más, es que realmente tengo algo y me tengo que cuidar para mejorar más rápido. De una u otra forma, creo que hice lo correcto, pese a que me siento muy muy derrotado anímicamente habiéndome tenido que volver.
Tengo psiq en diez días recién, y ya voy a haber tenido médicos y diagnósticos de todo tipo, por lo que no sé si aislar este episodio, viendo de agregar una sesión más esta semana. Me es importante hablar de lo que pasó, el sentirme con tan poco recurso emocional y de autosuficiencia como para estar volviéndome antes, y me da miedo el precedente. Ya veré.
En el avión me dieron la fila de emergencia, que me tocó solo, por lo que dormí las tres horas de vuelo. Un placer. Luego tuve medio un malentendido con el remís que me buscaba, y terminé tomándome un Uber que me costó casi lo mismo que el pasaje.
Dormí bastante bien, aunque me desperté temprano, y hoy estoy más o menos parecido a ayer, aunque cómodo en casa.
Perdón lo largo de esta entrada, metí tres días de una.., no es la idea.


