Diario
04/03/26
Día pesado ayer.
Atmosférica y metafóricamente.
Dormí bien pero me desperté cansado. Hice de todo; el hombre de las 630am me pega bien, soy productivo; pero llegan las 4pm y no doy más.
Estuve un rato en Arénales, voy a intentar trabajar más desde allá cuando vuelva del viaje -primera vez que lo digo con sentido de “sí me voy”-, no sólo en lo que hace a El Pajonal, sino también en mis cosas.
Tuve nutricionista después, estoy igual, ¡pues claro!, si no hice nada.. Necesito rutina de proteína para poder subir una cuesta, sino no voy a poder hacer todos los trekkings que tengo planeados; igual tengo tiempo, que conociéndome, no implica nada.
Estoy un poco abrumado con pensamientos de mala salud. Tema operación de oído (fui a otorrino de Mazzei, un amor, me contó que su mujer tenía un tema neurológico y tenía que ir a relevar a la enfermera, mucha ternura).
También me asusta mi primera colonoscopia, sí, y el tema “análisis de sangre”, siempre presente. Todo post viaje, igual. Con otro auto, y, calculo que con otra seguridad. Igual, siempre calculo mal.
Me depilé las piernas para poder ser más higiénico y bañarme más rápido en el viaje, me falta raparme de nuevo -el viernes- y encontrar jabón en seco.
Té con Fede, mi ahijado, en Presencia. Está en su primer crisis de amor. Su ex no parece darle bola para volver, aunque se ven en la facultad; me da ternura, seguro le dure un rato más, pero es increíble como uno cambia en esos temas con la edad y las experiencias.
Tuve sesión con Mariana, me vino bien, pero tendré que ver más el tema salud el lunes.
Comida con Tomi, Peto, Santi S, Coque y Manu C en Roldán. Temprano por suerte. Muy agradable. Los extraño bastante, pero por suerte verlos es como continuar una conversación desde siempre.
Hoy me voy al campo en un rato, solo por primera vez. Me lo tomo como un mini retiro antes del sprint final de mis preparativos.
Ojalá no llueva el finde.

