Diario
17/03/26
Empiezo a sentir la distancia.
Lo que hasta ahora era un “¿dónde está mi sensación de estar de viaje?”, cayó de golpe como una piedra. Estoy recién arrancando un viaje largo, lejos y lleno de incógnitas. Ahora lo sé.
Anoche tuve terapia, 11pm, me quedé dormido y me desperté especialmente, con alarma y todo. Idiota la primera mitad, después algo más lúcido, pero hoy veo que algo hizo, pues hay en mí una sensación más vivida de que estoy de viaje.
Tomé desayuno a las 8, por lo que me hice mis respiraciones y meditaciones antes; igual mañana vuelvo a mi rutina de 6am, que me hace mejor, sino incluso antes.. voy a ver.
Post desayuno me fui a un bosque de bambús, rodeado de templos -ya me cansé de los templos- y con muchísima gente esta vuelta. Los bambús ok, la zona maso, medio lejos hacia el oeste, y muy turística y llena de gente.
De ahí me fui a otros templos más al centro de la ciudad, y luego a otro templo en el este, donde están los típicos arcos rojos uno al lado del otro, medio postal de esta ciudad.
No voy a insistir más con poner nombres de los lugares, pues no me los acuerdo, los tengo que googlear, y me parece falso de mi partes. Además, no es que mi objetivo sea armar un diario de viaje para recomendar o hacer críticas de lugares. Igual si hay algo muy mega, o que me acuerde el nombre, lo pondré, obvio.
Lo que sí había en este último templo, eran más callecitas lindas con comida callejera, casitas de té, etc.. No recuerdo haberlo mencionado antes, pero otra cosa que me encanta de Kioto son esos lugarcitos pequeños llenos de gente, con comida muy simple pero muy deli.
Como un gil, no saqué mucha foto hoy… estaba más en mood para adentro.. ¡mañana saco más!
Hay mucha oferta de cosa dulce, tanto en Tokyo como acá, eso me sorprendió, mucha pastelería, mucho bocadito. Muuuuy rico todo. Están muy con el macha y el cerezo, por la época del año, por lo que hay helados, macitas, cositas rellenas, todo con macha o cerezo; pero también hay cosas riquísimas de castañas, de té verde, de chocolate -mucho chocolate-, y demás cosas ricas dulces.
Pensé que todo iba a ser sushi, pero no, es lo que menos vi en la calle; mucho más carne, pollo, tofu; como que podría ser más comida china que lo que me imaginaba de la comida japonesa. Igual súper rico todo, y barato en esos lugares. Como que pensaba gastar más plata en comer “bien”, por la experiencia de estar acá, pero salvo una noche, el resto de las veces comí en lugares medio sin saber y todo me pareció increíble.
Mañana ya parto para Osaka, donde al final me voy a quedar dos noches, creo. Pero lo decidiré mañana. Dependerá en gran parte de como me pegue volver a estar en una gran ciudad tipo Tokyo, y de lo cómodo que sea el hotel…
Me di cuenta acá en Kioto que la naturaleza es lo que más me conmueve y me sostiene emocionalmente, cada vez más, por lo que si veo que mañana me siento solo en esa gran ciudad, veré de escaparme a algún pueblito camino al templo en el que dormiré el 20.
Mientras tanto me voy a meter en la cama ya mismo bien temprano, leer un rato, o ver Shogún en Netflix, que ahora seguro entiendo mejor y me engancho.


