Diario
31/05/26
Lindo domingo en CABA.
El viernes me fui a Cardales y volví ayer a la trade/noche. Me gusta estar un rato, pero dos noches en familia es un poco intenso .. despacito me iré acostumbrando.
La pasé súper igual. Anduve a caballo, vimos de plantar unos cerezos ahora para que lleguen a florecer en la primavera, estuve charlando con Agustín sobre una posible inversión en private equity. Además tuvimos una charla más profunda sobre la vida, las inseguridades, las actitudes frente a ellas, etc., muy interesante.
Productivo todo, y movido. Algo de frío a la noche, pero nada grave.
Como mucho estando ahí. Desayuno, almuerzo, té. Mucha tostada, budín, postre, etc.. Con esto de estar hinchado por la cortisona, me da culpa no llegar bien al verano europeo (?).
El otoño es mágico.
Y por suerte se me ha ido yendo el miedo a las enfermedades invernales, y puedo disfrutarlo.
El oído viene bien, y ya debería considerarme de alta a partir de este miércoles, pero voy a ir suavizando los cuidados de manera más extendida.
El finde que viene pinta medio feo, así que creo que me voy a ir a PDE unos días, extraño el lugar en esta época, y en especial a mis amigos.
Anoche escribí un buen cuento, creo, lo tengo que pasar ahora y corregir, pero me sentí un escritor cuando lo escribía. Tengo que seguir generando; estando atento a las emociones, a las situaciones, y volverlo un proceso cotidiano. Sabiendo que muchas veces lo que salga sea una cagada.
Tengo también que terminar de hacer la corrección del libro de poesía para el martes, que lo veo a Arturo. Me está aburriendo el proceso porque tengo demasiado material aún, y lo que estoy haciendo es más que nada una poda.
La próxima corrección va a ser más divertida.
Me sigue dando vuelta la idea de los artículos sobre gente o cosas. No quiero que se me escape, porque creo que me puede divertir, y además salir medianamente bien.
Hoy almuerzo con Emma Ferrario, y voy a ver si voy al cine después, o veo una peli en casa a la noche. Necesito estímulos más allá de la lectura.
¡Qué increíble que es “Iluminaciones” de Rimbaud! Inalcanzable. La bio de Proust de White me tiene entretenido también.
Tengo que mejorar -ya lo dije mil veces- mi proceso meditativo. Estoy con un libro que se llama Vipassana, y no viene mal. Sino tendré que investigar por otro lado. Todo esto quedó pospuesto por la cancelación del viaje, pero dados mis ataques de ir y mis berrinches de estos tiempos, necesito hacerlo ya.
Anoche, en mi ataque de enojo, le tomé idea a un libre de Juan Forn. El prólogo de la hija hablaba de su velorio, en un lenguaje inclusivo llevado al extremo. Se nota que es/era chica cuando murió el padre.
Él arrancaba después citando a Brodsky y a Auden. No sé. Me pareció pretencioso, aunque seguro estaba bien. Pero entre que dejé el auto en lo de mis padres y mi casa, lo dejé apoyado arriba de un tacho de basura. No lo quise ni tener. La intelectualidad progre argentina me rompe un poco las pelotas.
Había luna llena también. No es menor.


