Diario
09/03/26
Ya en Ezeiza. ¿Arranca un diario de viaje?
Anoche me fui a dormir temprano, vi un capítulo de Professor T., y luego arranqué nuevamente Downton Abbey. Tiene algo que me tranquiliza, como que la conozco, los personajes tienen buen corazón, es lindo lo que me genera.
Después leí un poco de “The Secret History” de Tartt, se va poniendo interesante, aunque me cuesta seguir los personajes por sus nombres. Como en la vida real, al principio no me los acuerdo, o me los confundo.
Me desvelé como a las 4am.., no sé si volví a dormir algo, pero estuvo bien, Me levanté, hice mis respiraciones, medité, pasé poemas viejos, y terminé el cuadernito con los nuevos. Así que al igual que con el diario, me voy a estrenar cuaderno de poemas.
Tuve terapia, estuvo bien, yo estaba sensible, lo sigo estando, como que me da nostalgia por momentos todo esto; algo de la guerra también me moviliza. No entiendo bien aún.
Es como si estuviera jugando al aventurero, a ser Indiana Jones en mi cuarto de niño; pero de golpe, tengo 44 años y estoy yéndome en serio...
Fui a almorzar con Mamá y Papá a Alcorta, y estuvo bien. Ellos tranquilos, Mamá va a hacer una muestra en un par de semanas, no sabía. Me parece bárbaro.
Volví a casa tipo 3, me bañé, cerré la valija y me vine. Creo que estoy vestido un poco de mochilero porque me preguntan mucho a dónde voy. Quizás también sea el pelo cortísimo. No sé.
¡No paro de comer! Estoy mega ansioso, y con mucha cortisona; pero tengo la sospecha de que mañana ambas cosas se acomodarán al unísono. De última, sé que voy a caminar mucho.
Nervios un poco por la organización de algunos lugares, nervios y nervios, esa es la palabra, que es además lógico. Quiero cambiar los nervios por el entusiasmo, pero calculo que será medio subibaja todo.
Necesito abrigo cuando llegue. Y necesito sí o sí que ande bien el Wifi en los vuelos, especialmente en el de mañana a Tokyo, así aprovecho para terminar de arreglar cosas del viaje, pero también cerrar pagos y cosas de BsAs.
Voy a extrañar, y eso me tranquiliza. Me voy, pero tengo a qué volver.

