Diario
16/03/26
Me quedé dormido por primera vez en mucho tiempo.
Anoche tuve frío y no dormí bárrrrbaro, pero sí muchas horas, desde como las 9 hasta que me despertaron tocando la puerta a las 7 para ir a tomar el desayuno. Además había puesto mal la alarma.
Luego del desayuno, medio cansado, y dolorido de la espalda, hice mis meditaciones y respiraciones, me vestí y salí para los templos del norte de la ciudad: Kinkaki-Ji, Ryoan-Ji, Ninna-Ji, et al. Me encanta la experiencia templo, pero se me está haciendo un poco repetitiva.
Luego me crucé la ciudad hasta el este, y caminé bordeando un canal por un camino que se llama “The Philospher´s Path”. Lindísimo. Mucha paz, y algunos cerezos en flor. Almorcé en un lugarcito divino unos noodles con tofu mirando un jardín.
Por la tarde caminé por más callecitas, buscando sentir y absorber, en lugar de tener que abarcar tanto desde lo cultural.
Estoy muy contento acá, creo que Kioto me está ayudando a poder ir soltando un poco más, a dejar atrás cierta atadura con mi vida en el hemisferio oeste, y que mi nueva realidad por un tiempo, este libre para vivir lo que se me presente en esta parte del mundo.
No lo estoy logrando aún.., a diferencia de otras veces que estuve solo en otros lugares, no estoy pudiendo sentir esa libertad y esa paz que sí sentí esas veces, y hay una parte de mi mente -un poco molesta- ocupada en dar con la razón por la que esto me está pasando.
Quizás el tema del oído aún me jode en algún nivel. Hoy estuve bastante atento, por ejemplo, como pendiente de cada dolorcito nuevo, de si me entró agua o no cuando me bañé.
Quizás está el hecho de sentirme medio atado con alambre, ya que me enfermé varias veces en las últimas semanas antes de irme -además del tema oído-, de estar aún saliendo de los efectos secundarios de la enorme cantidad de cortisona que tomé antes de venirme, no sé bien…, irá decentando, calculo, y mientras tanto, iré buscando la manera de conectar con los lugares desde una mayor tranquilidad, y desde una menor exigencia a tener que estar pasándola impresionantemente bien en cada momento.
Mañana último día en Kioto, pasado a la mañana me voy a Osaka. Al otro día tengo reserva en Naoshima (una isla museo, o algo así) pero no queda tan cerca como pensaba, y creo que me voy a quedar en Osaka una noche más para luego ir al Monte Koya, y luego al Kumano Kodo, y focalizar esta etapa en lo espiritual, sin meter arte contemporáneo en el medio.
Creo que me tengo que meter para adentro para bajar un poco la cabeza, y el tener varios trenes, bondis y un ferry para ver arte plástico, no es una buena idea en este momento.




