Diario
29/01/26
Otitis de oído medio. Ver series es como intentar escuchar el viento adentro de un balde. Quiero leer, pero los libros de los que me hago no me gustan. Hace tiempo que me vengo encontrando con la dificultad de dar con novelas cortas, de capítulos cortos, que tengan aire para pensar, para sentir, para completar con lo que me pase en ese trip. Pero termino cayendo en dos clases de novelas -muchas de escritores jóvenes, o de mi misma edad-: las que intentan replicar formas de narración del siglo XIX o XX, cargadas de descripciones largas y pretenciosas; o novelas exageradamente gráficas, que buscan el shock a través de un realismo innecesario, que me saca de la trama más que hacerme sentir parte. ¿Estaremos ante un cambio? ¿O soy sólo yo que me estoy volviendo un denso? La poesía es siempre un refugio, pero muchas veces demasiado autoreferencial para un verano en el que -otitis mediante- necesito salir fuera de mí..

